El ROG GR20 Edition 20 está pensado para dejar los componentes a la vista. Montamos en él el PC completo de nuestra serie sobre los 20 años de ROG. Terminado, luce estupendo y oculta bien los cables. Pero su estructura abierta no facilita tanto el montaje como parece: conviene tener el manual cerca.

Configuración y condiciones de montaje

Nuestro colaborador Absolute PC compró esta unidad. Hicimos todo el montaje en un banco grande mientras grabábamos un vídeo de YouTube. Tardamos unas cuatro o cinco horas, incluida la grabación; no corresponde a un montaje sin interrupciones.

La configuración reúne la placa ROG Crosshair X870E Edition 20, el Ryujin 360 Edition 20, la ROG Astral GeForce RTX 5090 Edition 20 y la fuente ROG Thor 3000W Titanium III Edition 20. Añadimos un Ryzen 9 9950X3D2, un Samsung 9100 PRO de 4 TB y 48 GB CUDIMM en dos módulos de 24 GB. La memoria, anunciada a 9.200 MT/s, se ajustó a 8.000 MT/s.

La caja estaba en vertical, con la gráfica en horizontal sostenida por el soporte incluido del GR20. Este artículo trata el diseño, montaje y uso de la caja.

Construcción cuidada sin excesos

Al abrirlo, el GR20 impresionó menos que otras piezas de la colección. Hemos visto cajas más complejas o lujosas, como la serie Signature de InWin, aunque a otros precios. Aquí la construcción y los acabados son buenos, y el precio resulta sorprendentemente contenido frente al resto de Edition 20.

ASUS describe un chasis principalmente de aluminio, con elementos de acero y plástico. Puede colocarse vertical, inclinado u horizontal [1]. La ficha indica 285 × 513 × 470 mm y 9,3 kg vacío [2].

El formato abierto realza los componentes. Cobra todo su sentido con el PC montado: permite disfrutar de cada pieza e invita a dejar el equipo bien a la vista.

Montaje de la placa base en el chasis abierto.

Un montaje que requiere seguir el manual

El acceso a los componentes es despejado, pero entender el ensamblaje del chasis lleva tiempo. Consultamos el manual para ello, para orientar los ventiladores de la refrigeración líquida y para colocar las tapas al final. El GR20 exige más atención de lo que su sencillez aparente sugiere.

El banco grande facilitó el trabajo. Una segunda persona también ayudó con la refrigeración líquida. Como el bloque ya estaba fijado a la placa, uno sostuvo brevemente el radiador mientras el otro atornillaba. La necesidad se debía a nuestro orden de montaje, pero la ayuda vino bien.

El radiador del Ryujin 360 quedó a la derecha, detrás de la caja. Pasar los tubos fue sencillo una vez abierta la parte superior del chasis.

Componentes y cableado durante el montaje.
Vista de la memoria y el recorrido de los tubos.

Cables sorprendentemente discretos

La gestión de cables nos sorprendió para bien. Los cables flexibles de la Thor facilitaron ocultar el sobrante y lograr un resultado muy limpio. Con las tapas montadas, ningún cable estropeaba la presentación. Las cubiertas decorativas PCIe de la placa tuvieron que quedar retiradas para dejar sitio a la RTX 5090.

Vista lateral de la caja.

Estable y muy silencioso a nuestro oído

Montado y en vertical, el PC era estable y sólido. Por el valor de la configuración, preferimos moverlo entre dos, más por precaución que por desconfianza en el chasis.

Usamos el ventilador transversal incluido con el GR20. ASUS lo presenta como una forma de mover aire por una zona amplia, especialmente alrededor de los SSD [1].

En reposo no oíamos el PC. Incluso jugando seguía siendo extremadamente silencioso para nosotros. Es una impresión del sistema completo con sus componentes y ajustes, no una medición acústica de la caja aislada.

La parte trasera del montaje y el radiador.

Un PC para exhibir y quitarle el polvo

La contrapartida del formato abierto aparece pronto: el polvo se acumula fácilmente. Hay que aceptarlo y limpiarlo con regularidad para mantener una buena presentación.

¿Sorprende en un producto así? Un GR20 también se elige para disfrutar de los componentes cada día. El polvo es una limitación, pero no le quita interés para quien busca precisamente esta presentación.

La configuración terminada en vertical.

Conclusiones

El GR20 Edition 20 nos gustó mucho con el montaje terminado. Los acabados son cuidados, el chasis inspira confianza y los cables desaparecen. Hay que seguir las instrucciones, sobre todo para refrigeración y tapas, pero el resultado recompensa el tiempo invertido.

A unos 650 € durante la prueba, no vemos el precio como el principal obstáculo. Sigue siendo mucho para una caja, pero nos parece coherente con el producto y su lugar en la colección.

No lo elegiríamos para nuestro PC personal porque preferimos cajas cerradas. Pero para quien quiera exhibir su configuración, es una pieza preciosa. Aparte de las limitaciones habituales del formato abierto y la atención que requiere el montaje, tenemos pocas quejas.

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